24.9.09

Me acosté a leer y me quedé dormida. Me desperté cuando sentí que el libro se había salido de mi mano y caído atrás de mi cama.
Estuve cincuenta minutos para sacarlo, y de paso saqué el celular. Me duelen los brazos pero estoy satisfecha con los resultados.
Y llegué a la conclusión de que mi cama se parece a un agujero negro.

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