17.11.09


Lo que más me hacía sufrir era no saber por qué me había dejado de hablar y saludar. No entendía que había pasado, si yo había hecho algo, si él tenía un mambo en la cabeza o era por otra cosa. Me desesperaba no saber hasta el punto de verlo y querer ir y zarandearlo hasta que me dijera lo que le pasaba o pensar en él y llorar.
Ahora que sé que fue lo que pasó o por lo menos tengo una idea bastante aproximada (después de que me lo haya explicado otra persona y haya llorado, obviamente) estoy más tranquila. Me hubiera gustado que él mismo me lo dijera o hasta me puteara y no que me lo haya explicado un tercero, cercano pero tercero al fin. 
Lo que más me duele es verlo mal, no poder acercarme y saber que es lo que le pasa por otra persona. No poder ir y decirle: hey, acá estoy para lo que necesites. No saber cómo está, estando a un par de metros es horrible. O preguntarle: "¿estás bien?" y que te diga "sisi, gracias ya pasó todo" y que no te hable más, son cosas que me hacen mierda.  
Pero bueno, si necesita un poco de distancia, se la voy a dar. Si no quiere volver a hablar, lo voy a respetar. Sólo quiero que él esté bien. 

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