12.5.10

Mientras caminaba buscando el lugar pensaba: "es hoy". Cuando llegué a la puerta, dudé y di un par de pasos hacia atrás.
Estuve cinco minutos pensando si era el lugar correcto y en que si lo que iba a hacer valía la pena. Hasta que vi a la mujer que me iba a atender. Inmediatamente dejé de dudar, agarré el toro por las astas y entré.

A LA PELUQUERÍA! Joder, como acabó con mi flequillo QUE TANTO ME COSTÓ DEJAR CRECER en menos de un segundo...

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