16.6.10

Me inyectaron la anestesia, dolió un poquitín. Puso muchas cosas en la boca, agua, el coso que te absorbe el agua y la saliva, el coso que tira aire, muchas cosas. "Abrí grande la boca", "muy bien, Belén!".
De repente, empieza a presionar muy zarpadamente y me dolió bastante, o sea imagínense que con un martillo quieren sacar un diente, así era. Pero después de eso me dijo que habíamos terminado, me dejó escupir... mucha sangre. Y me fui babeando y escupiendo sangre en una bolsita mientras trataba de comunicarme por signos con mi abuela.
Les cuento mi situación actual:
Mi boca está anestesiada desde las tres de la tarde. Si por ahí me río fuerte, babeo sangre. Tengo costuras en mi encía. Tengo sed. Tengo una gasa en la boca. Se me junta baba/sangre a cada rato y tengo que ir a escupir.
Sí, re lindo. Y si alguien quiere hablarme (en persona) le tengo que contestar por papel :D

1 comentario:

Casimiro Miranda dijo...

que te paso guacho